Señor Jesús.
Mis heridas,
mis hematomas,
mi malestar indefinido...
ante ti,
ante mi...
con esa tristeza
de ceniza
que me impregna
hasta la respiración.
Mis heridas,
mis hematomas,
mi malestar indefinido...
ante ti,
ante mi...
con esa tristeza
de ceniza
que me impregna
hasta la respiración.