¿Qué tengo que sentir?
¿Qué tengo que desear?
¿Qué ansío?
¿Qué pretendo?
¿Qué añoro?
¿Cómo superar, Señor,
mi anclaje
en mí mismo?
Apenas soy una brizna
que siente,
que ama,
que anhela...
...fecisti nos ad te
et inquietum est
cor nostrum,
donec requiescat in te.