Señor,
irradiar perdón.
Irradiar perdón que libera,
perdón que regenera,
perdón que nos reconcilia
con lo mejor del ser humano:
la capacidad de comunión,
la capacidad de cuidar la vida,
la capacidad de ser instrumentos del reino de Dios.
Irradiar perdón aunque nos seduzca
el olor de la venganza,
el olor del resentimiento,
el olor del rencor.