miércoles, 15 de mayo de 2024

Señor, irradiar la serenidad del silencio orante,

irradiar la capacidad de poder estar en tu presencia,

irradiar la sensibilidad religiosa que nos hace crecer

en santidad,

en profecía,

en comunión.


A pesar del dolor de la soledad.

A pesar de la angustia del saberse tan humano.

A pesar del dolor en el pecho de tanta humana humanidad.