Acosado,
hastiado,
abrumado
por mis obsesiones,
por mis miedos,
por mi no-saber...
Hay tanto tan irreal,
tan efímero,
tan insípido.
No sé como nombrar todo esto.
No sé como crecer.
hastiado,
abrumado
por mis obsesiones,
por mis miedos,
por mi no-saber...
Hay tanto tan irreal,
tan efímero,
tan insípido.
No sé como nombrar todo esto.
No sé como crecer.
No sé cómo gestionar
la vacuidad de las doctrinas,
la insuficiencia de los supuestos mentales,
la potencia de las decepciones.
Hay momentos de dolorosa lucidez
frente al silencio de las energías,
frente a lo opaco del vivir,
frente al desvalimiento en medio de la maloliente
gran ciudad.
No sé cómo nos ves, Señor.