¿Qué dicen de mí, realmente, los ecos de mis amores?
¿Qué dice de mí, realmente,
la soledad que me desborda,
la sed que me impregna,
la ambigüedad que me permea?
Aturdido,
sólo me cabe ser consciente
de mi respiración
y del asombro
de estar vivo
y poder amar
la vida.
A pesar de los pesares.
Acaso sea esto el inicio
de la auténtica espiritualidad.