Me acucia
esta intuición:
Sólo
el viaje,
la duda,
el posible
fracaso
es constante.
el viaje,
la duda,
el posible
fracaso
es constante.
Todo lo demás,
efímero,
volátil,
lábil.
Desde lo hondo,
vibra
en mi corazón
este
mantra:
Señor,
tú tienes
palabras
de vida
eterna.