Ante tu Gran Presencia
sólo puedo silenciarme.
Ante tu luz
sólo puedo entregar
mis sombras.
Ante tu paz
sólo puedo respirar
conscientemente.
Tú, silencio habitado de presencia.
Tú, presencia habitada de silencio.
Tú, silencio del silencio.
Tú, presencia de la presencia.
Aquí estoy,
como un ser humano
que escucha
los susurros
fascinantes
de lo santo.
Tú.