martes, 30 de julio de 2024

Silenciarse.

Silenciarse como respirar.

Y allá,

muy allá,

en lo hondo

de lo hondo,

intuir,

palpitante,

a ese Alguien 

que es más 

que todo cuanto 

podamos conocer, 

que es más 

que todo cuanto 

podamos descubrir,

que es más 

que todo cuanto 

podamos imaginar...

Y estar dispuesto

a acogerle,

a entrar en comunión con Él,

a confiar a fondo perdido

en Él.


Aunque abrase.